Con este fin, el Parlamento de la Comunidad Europea ha obligado a los constructores de maquinaria
destinada a utilizarse al aire libre, a respetar algunas reglas respecto a los niveles de emisión sonora
en el medio ambiente.
Se han fijado límites de emisión para la maquinaria que normalmente es más ruidosa, mientras que para
la maquinaria tradicionalmente menos ruidosa se ha impuesto de declarar la potencia sonora emitida.
De esta forma, el Parlamento Europeo quiere conseguir que el usuario elija la maquinaria con el nivel de
emisión más reducido, disminuyendo así en conjunto la contaminación acústica del medio ambiente.
Por esta razón, desde Enero 2003 todas las fregadoras de pavimentos equipadas con unidad de barrido y las
barredoras, tienen que llevar una etiqueta que atestigüe la potencia sonora emitida por las mismas.































